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¿Hasta cuándo vas a cambiar tiempo por dinero? - por Miguel Aguiar

25 de Enero de 2021

Nuestra comunidad crece cada día, y estamos cada vez más comprometidos en continuar esta expansión en otras zonas geográficas, ayudando también a aquellos que desean abrir su propia unidad de negocio a encontrar aquí un sitio idóneo para hacer realidad sus grandes sueños.

Hace unos años atrás tenía una buena vida.

 

Tenía un trabajo estable, en una empresa sólida, que me permitía viajar y conocer el mundo, en un sector muy dinámico como es la industria del automóvil.

 

Ganaba relativamente bien teniendo en cuenta la media de remuneración nacional, tenía un cargo que estaba “bien visto” desde el punto de vista social y tenía, por lo tanto, todo para considerarme una persona feliz, en la medida en que cumplía todos los requisitos que las personas de mi entorno juzgaban suficientes para considerarme un buen profesional de éxito.

 

Aparentemente no tenía nada por lo que quejarme y tenía que continuar trabajando para mantener esa estabilidad el mayor tiempo posible. Pero no me sentía completamente realizado. ¡Mis ambiciones iban mucho más allá!

 

Tenía aún por cumplir mis sueños y ganas de ir más lejos de lo que se me permitía en esa función.

 

Como trabajador por cuenta de otro en la realidad lo que yo hacía era cambiar tiempo por dinero, o sea, mi rendimiento estaba limitado a las horas que tenía disponibles para “ofrecer”. Podía tener un rendimiento por hora considerado agradable, pero estaba siempre limitado al número de horas que podría poner a disposición.

 

Para ganar más tenía necesariamente que renunciar a pasar tiempo con la familia, tan precioso para mi, o incluso descuidar los cuidados conmigo mismo, que se reflejaban evidentemente en la salud, porque no “tenía tiempo” para cuidarme.

 

Cuando no “vendía” mi tiempo yo no cobraba, tan simple como eso. Empecé entonces a sentir una gran incomodidad, porque los sueños que yo tenía no eran compatibles con la cantidad de horas reales que yo tenía para poner a disposición de mi jefe.

 

Trabajando toda la vida de esa forma nunca iba a poder realizar los sueños que tenía.

Fue entonces cuando entendí que ganaría más “multiplicando” mis horas de trabajo. ¿Cómo?

Uniendo personas a mis ganas de cumplir esos sueños, desarrollando la misma misión y así añadiendo todas estas horas disponibles para generar un mayor rendimiento.

 

Entendí que tendría muchas más opciones de alcanzar mis sueños si ganase un poco del rendimiento generado por cada una de las personas que se uniesen a nosotros y fue eso, por lo tanto, lo que me llevó a emprender. Desde luego, este me parece un modelo justo, ya que todas estas personas podrían ganar, ellas mismas, de forma creciente y de acuerdo, únicamente, con lo que producen.

 

Para eso tenía que agregar bastante valor a esas personas, para que se uniesen a nosotros.

 

La mayor apuesta, desde el inicio, fue la formación de personas, el apoyo diario a su crecimiento personal y profesional y también el desarrollo de las metodologías que las llevasen a consolidar el negocio y a avanzar en la creación de sus propios equipos que ayudan a reproducir exactamente esa visión de crecimiento exponencial.

 

Ayudamos a las personas a hacer crecer su negocio y a unir a otras personas permitiéndoles aumentar exponencialmente el volumen de aquello que pueden ganar. Todo esto aliado a un bien de primera necesidad, las casas, y aliado también a nuestra principal motivación: ayudar a otros a cambiar sus vidas.

Entendemos entonces cuáles eran las necesidades principales de quién entra en este tipo de organizaciones:

  • ¿Cómo hacerlo?

Tuvimos que crear una base muy fuerte en la formación, que ayudase a las personas a entender exactamente lo que tenían que hacer para ser exitosas en sus negocios. Tuvimos también que garantizar un acompañamiento cercano, para ayudar a consolidar conocimientos y prácticas, alimentando las ganas constantes de evolucionar a través de una formación continua.

 

  • ¿Con qué herramientas?

La productividad personal está directamente unida a las herramientas que tenemos a disposición y en nuestro caso la apuesta pasó por el desarrollo de la tecnología como soporte, que permite simplificar los procesos, ahorrar tiempo y ser mucho más productivo.

 

  • ¿Cómo ser reconocido?

Nadie consigue ser exitoso en este sector si no se da a conocer. Solo realizamos negocios con aquellos que saben que existimos y que creen que tenemos las competencias apropiadas para ayudarles. La creación de una marca fuerte, que sustente este reconocimiento y la disponibilidad de ideas, plataformas y herramientas de comunicación y marketing son esenciales para quienes trabajan en la mediación inmobiliaria.

 

Después de todos estos años, sabemos que tenemos mucho valor para añadir a los consultores y sentimos una enorme satisfacción tras haber ayudado ya a tantas personas a ser más felices y sentirse realizadas en nuestra Zome.

 

Nuestra comunidad crece cada día, y estamos cada vez más comprometidos en continuar esta expansión en otras zonas geográficas, ayudando también a quienes desean abrir su propia unidad de negocio a encontrar aquí el sitio idóneo para hacer realidad sus grandes sueños.

 

Si eres de los que están hartos de cambiar tiempo por dinero y tienes ambición de llegar más lejos en un proyecto con más acompañamiento, más sólido y más tuyo, habla conmigo. El próximo año vamos a abrir varios hubs inmobiliarios nuevos en Portugal y en España. Uno de ellos puede ser tuyo. ¡Piensa en ello!

Nuestra comunidad crece cada día, y estamos cada vez más comprometidos en continuar esta expansión en otras zonas geográficas, ayudando también a aquellos que desean abrir su propia unidad de negocio a encontrar aquí un sitio idóneo para hacer realidad sus grandes sueños.

25 de Enero de 2021
Autor:

Miguel Aguiar

Director de Expansión Zome
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